La risa tiene poderes meditativos y poderes medicinales. La risa cambia tu química,cambia tus ondas cerebrales, cambia tu
inteligencia; te vuelves más inteligente. Las partes de tu mente que
habían estado durmiendo, de repente se despiertan. La risa llega
hasta lo más profundo de tu cerebro, de tu corazón. Un hombre de
risa no puede sufrir un ataque al corazón. No es posible que un
hombre de risa se suicide. Un hombre de risa llega automáticamente a
conocer el mundo del silencio, porque cuando la risa cesa,
súbitamente hay silencio. Y cada vez que la risa se hace más
profunda es seguida de un silencio más profundo.
Ciertamente te aclara -de las tradiciones, de la basura del pasado-.
Te da una nueva visión de la vida. Te vuelve más vivo y radiante,
más creativo.
Ahora, hasta la ciencia médica dice que la risa es una de las
medicinas más penetrantes con que la naturaleza ha provisto al
hombre. Si puedes reír cuando estás enfermo recuperarás antes la
salud. Aún cuando estés sano, si no puedes reír, antes o después
perderás tu salud y te pondrás enfermo. La risa saca una porción de
tus energías desde tu fuente interior hasta la superficie. La
energía comienza a fluir, sigue a la risa como una sombra. ¿Lo has
observado?: cuando te ríes de verdad, durante esos pocos momentos
estás en un profundo estado meditativo. El pensamiento se detiene.
Es imposible reír y pensar a la vez. Son cosas diametralmente
opuestas: o puedes reír o puedes pensar. Si te ríes de verdad, el
pensamiento se detiene. Si todavía estás pensando, es que la risa es
sólo así-asá, es sólo así-asá, viene como rezagada. Será una risa
coja.
Cuando te ríes de verdad, de repente la mente desaparece. Y toda la
metodología zen consiste en alcanzar la no-mente; la risa es una de
las puertas más hermosas para lograrlo.





jajaja
Me encanta este artículo…. Soy una persona que por cualquier cosa me rio y no paro de reírme por un buen rato largo, siento que la mente se me despeja de todo y a la vez me da una relajación inexplicable como una paz…